Entrevista con Jos Thoné

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El colombófilo, Jos Thoné, en su palomar en Bélgica.

1ª parte: 

WINKIE: ¿Dónde comienza tu afición por la colombofilia?

THONÉ: 230.000 colombófilos existían en Bélgica antes de la segunda Guerra Mundial, lo que supone que en cada familia había un especialista. Todo el mundo tenía, al menos una persona en el núcleo familiar, que se dedicaba a la colombofilia. Yo soy uno de ellos. Mis padres, los dos, se han dedicado a esto. Tienen más de 80 años y siguen cuidando de sus palomas. Mis abuelos, mis tatarabuelos, también eran colombófilos. Lo llevó en la sangre. He crecido rodeado de palomas. Mi familia se dedica a esto desde hace más de 100 años. Creo que cuando estaba en la barriga de mi madre ya estaba pensando en limpiar el palomar. Hasta que cumplí los 16 años, estuve en casa con mis padres, en nuestro palomar, aprendiendo de ellos. 

WINKIE: ¿Cómo recuerdas tus principios en la colombofilia?

THONÉ: Cuando tenía 16 años nos mudamos a este pueblo en el que ahora vivo y el famoso, Tomas Peeters, uno de los colombófilos más importantes de Bélgica, vivía aquí. Yo le rogué que me dejase ser el chico que limpiase su palomar. Tomas se lo pidió a mi padre, pero el pobre ya tenía bastante con su palomar, así que mi progenitor le propuso a Peeters que fuese yo el que lo hiciese. Y me costó convencer al que luego sería mi suegro, Peeters, pero aceptó que yo trabajase en su palomar. Unos meses más tarde, cuando ya me había hecho con la limpieza del palomar, mi suegro vino y me dijo: "maravilloso, tengo al Wonder boy, que lo hace todo y es muy bueno".

La historia se complicó el día que conocí a la hija del señor Peeters, Gabrielle. Ella volvió a casa de un campamento y nos vimos y nos enamoramos. Desde ese momento ya no pude separarme de la familia Peeters. Al principio fue duro para ellos, pues su hija pequeña estaba enamorada del chico que limpiaba las cacas de las palomas y no estaban contentos con la idea. Pero, por otro lado, era un wonder boy que se encargaba de las palomas, del jardín, de todo y no querían perderme. Al principio, decidieron que tenía que dejar el palomar porque la relación entre nosotros no podía ser. Pero, finalmente,  gracias a mi suegra y a la abuela de mi mujer, pude quedarme con los Peeters. Consideraban que era demasiado bueno y resolutivo como para dejarme ir. Así que aceptaron nuestra relación.

Estuve en la casa de los Peeters 15 años, trabajando con ellos en el palomar y fue, en 1991, cuando construimos nuestra casa y comencé por mi cuenta. Ese año, en 1991, gané todo lo que se podía ganar. Estaba tan motivado a volar mi propias palomas que conquisté el pódium. Por otro lado, mi suegro, al marcharme yo de la casa, el equipo de competición no estaba al completo, y ya no cosecharon tantos premios.

Mi suegro me dio 20 jóvenes para empezar y, gracias a los amigos que había hecho en el mundo de la colombofilia durante todos esos años compitiendo con Peeters and Sons, fui uno por uno eligiendo y comprando aves para conformar mi equipo de palomas. Conocía el sistema, las líneas de sangre y construí uno de los mejores palomares del momento. Todo ello hizo que triunfase por mi cuenta. Cada reto siempre lo he intentado conseguir, he sido muy ambicioso y por eso he ganado todo, en cada disciplina. Vengo de una familia muy humilde, con pocos recursos y conseguir lo que he conseguido a base de esfuerzo, es para mí un gran honor.

WINKIE: ¿Has tenido algún colombófilo cómo referencia?

THONÉ: Mis padres y mi suegro.

WINKIE: El linaje de tus palomas hace que tus crías sean muy valoradas, ¿cómo resumirías tu trayectoria hasta conseguir tener estas palomas campeonas?

THONÉ: Antes, durante la época de mi suegro, se podía tener un ave all round, es decir que fuese desde los 100 hasta los 1.000 km. Pero hoy día se ha profesionalizado tanto el deporte que ya no se puede. Existen ejemplares para cada tipo de disciplina, alimentos para cada tipo de ave, diferentes entrenamientos si se trata de una larga media o corta distancia. Dispongo en mi palomar de 4 aves para 4 disciplinas diferentes y es con ellas con las que construyo la base de mi equipo reproductor.  

100 a 250 km, el más rápido, 250 y 500/600 km, entre los 600 y 900 km y luego los de distancias largas, muy largas, tipo Barcelona. Por qué soy tan bueno, pues porque hago mi larga distancia más rápida o mi distancia media más fuerte, mezclo los linajes para conseguir diferentes aves, en función del tipo de carrera que vaya a correr. Quizá esta sea mi capacidad más grande, tengo la posibilidad de hacer esto porque dispongo de diferentes líneas de sangre.

Kajo es mi ave para velocidad, mi Sedna es mi ejemplar de extrema larga distancia, The Crow, que está en la estación de cría Winkie y es para larga distancia, Avril es mi ave de distancia corta, Jutta es mi media distancia... y lo que hago es jugar con ellos a la hora de reproducir. Para ganar en las competiciones se necesita tener buenos ejemplares y para tener buenas aves hay que saber reproducir bien.

WINKIE: ¿Qué palomas son más abundantes en tu palomar de cría, las naturales de tu zona y línea de vuelo, las importadas de otras zonas o incluso del extranjero, o una mezcla de ambas?

THONÉ: En mi palomar de cría, dispongo de mis cuatro líneas de palomas, Avril, Sedna, Kajo, Jutta y The Crow (ahora en Winkie). Las cruzo en función del tipo de características que quiero que el ave tenga para ir a una clase de competición u otra. 

WINKIE: ¿Cómo procedes a la hora de seleccionar a los reproductores?

THONÉ: Toda la selección la hago basándome en resultados.  Si el linaje tiene que ser bueno para larga distancia o media o velocidad, así deben ser los resultados. Después los observo y veo que las cualidades que tienen son buenas para lo que quiero criar en ese momento.

WINKIE: Cuéntanos algo acerca de tus instalaciones.

THONÉ: Cuando trabajaba con mi suegro tuve que limpiar mucho y que transportar muchos ejemplares. Mi suegro utilizaba el viejo sistema de viudez. El macho se quedaba toda la semana solo en el nidal y antes de ir a la carrera se le ponía con su hembra un rato y así venía a casa más rápido con el aliciente de ver a su pareja. Se le motivaba de esa forma.

Pues bien, tuve que transportar a esas hembras ante los machos, antes de que se fuesen a la carrera y, después, devolverlas al palomar. Esto suponía mucho trabajo. Entonces, cuando empecé yo por mi cuenta, quise agilizar el trabajo.

Es por ello que, tengo un sistema de palomar un tanto especial. Las hembras están en la parte de atrás, y los machos en la parte de delante. De esta forma, no tengo que estar transportando a las hembras en cajas cuando mando a los machos a volar. Simplemente, abro una trampilla y las hembras entran con los machos, se ven, y las vuelvo a sacar.

Asimismo, construí un tipo de palomar en el que hay una especie de contenedor en el suelo, un agujero profundo, en el que la caca se va acumulando y no se queda pegada en el suelo del palomar. Ese contenedor lo limpio una vez al año. Por lo tanto, el trabajo de limpiar los excrementos cada día, me lo ahorro. Limpio los pasillos, comederos y bebederos pero a través de este contenedor en el suelo, la caca se almacena ahí y como hay mucha ventilación, se seca y la humedad es absorbida. 

De este modo, tengo más tiempo para trabajar con mis aves y no dedicar demasiado al tema de la limpieza.

Además, fui el primer colombófilo que inventó el sistema total de viudez, en el que machos y hembras van juntos a las carreras. De esta manera necesito la mitad de las aves, porque compiten todas, tanto machos como hembras.

WINKIE: ¿Qué sistemas de entrenamiento y competición sueles emplear?

THONÉ: Utilizo el sistema total de viudez. No lo inventé yo, pero fui el primer colombófilo belga en aplicarlo. Por la mañana, las hembras entrenan primero 1 hora, cada mañana, luego lo hacen los machos, también durante 1 hora. Los machos entrenan dos veces al día, una hora cada vez. Una por la mañana y otra por la tarde.

WINKIE: ¿Cuál es la modalidad de concurso que te ha reportado mayores premios?

THONÉ: Compito en todas las disciplinas y lo he ganado todo, desde Olimpiadas, nacionales, provinciales, internacionales, larga, media y corta distancia, con machos, hembras, con yearlings, con aves jóvenes y con palomas adultas. Todo tipo de disciplina la he ganado.

WINKIE: ¿Te consideras un especialista en alguna distancia?

THONÉ: Me gusta competir en todas las disciplinas y lo he ganado todo pero, cuanto más larga la distancia es, más importante es la paloma. Cuanto más lejos, en términos de distancia, compites con un ave, más fuerte y capaz es el ejemplar. Podría decir que tengo una especial debilidad por las aves de larga distancia. En las aves de velocidad, el colombófilo puede influir más, con los entrenamientos, pero en los ejemplares de larga distancia, no es tanto el entrenador como el ave en sí, sus cualidades físicas, su plumaje y musculatura.

WINKIE: ¿Empleas la consanguinidad o eres más partidario de cruces abiertos?

THONÉ: Con el propósito de competir, los cruces abiertos es lo más idóneo pero, si miras en mi palomar, verás que desarrollo mucho la consanguinidad. Porque tienes que buscar siempre el mejor ejemplar dependiendo del tipo de vuelo que quieras que realice. En este caso, la consanguinidad es importante. Un ejemplo, Sedna es muy bueno para la extrema larga distancia, en este caso, siempre va a ver su sangre en mis palomas que compiten en larga distancia. De este modo, para la competición, de alguna manera, voy a utilizar la consanguinidad.

WINKIE: ¿Tienes preferencia por alguna línea o líneas de palomas?

THONÉ: Las mías. Tengo a Avril y Kajo para velocidad y corta, Sedna para la extrema larga distancia, Jutta para la media distancia y para la larga distancia es The Crow.

WINKIE: ¿En qué casos utilizas la consanguinidad?

THONÉ: Para el palomar de cría y también para el equipo de corredores.

WINKIE: ¿Qué metodología empleas en los pichones desde que nacen hasta que están preparados para competir?

THONÉ: A los 30 días separo a los pichones de los padres.  Aprenden a beber por ellos mismos, a comer por ellos mismos y, en el mes siguiente, empiezan a volar alrededor del palomar. Cuando tienen unos 3 meses comienzo con los entrenamientos; 1 km, 5 km, 10 km y después con el club. Es el club el que se encarga del resto de distancias, para entrenar.

 

Jos Thoné con un retrato de su suegro, el señor Peeters.

Jos Thoné posando con alguno de sus trofeos. 

 

2ª parte: 

 

WINKIE: ¿Qué nivel de exigencia tienes para los yearlings? En términos de distancia, ¿qué lejos sueles llegar con ellos?

THONÉ: Las palomas de velocidad llegan hasta los 500km como yearlings y los ejemplares de larga distancia hasta los 800 km, en base al linaje. Depende siempre del tipo de disciplina para la que prepare a mis palomas. No es lo mismo un ave para velocidad que una para larga distancia. Las palomas que llevo a competir para distancias muy cortas sólo les exijo hasta un kilómetro determinado que no sea más allá de los 300 km porque lo que ocurre es que si le aprietas a que llegue hasta los 800 km, pierde fuerza e intensidad y ya no es un ejemplar para distancias cortas. En Bélgica es diferente a Países Bajos en cuanto a la exigencia de los yearlings. Aquí les damos un poco más de tiempo para prepararse... en Holanda es probable que un yearling llegue hasta los 900 km, como es el caso de las palomas de Hugo Batenburg.

WINKIE: ¿Hay algún secreto para convertirse en un campeón en este deporte?

THONÉ: Hay tres cosas que son muy importantes y sin las que no puedes ser nunca un campeón: buenas palomas, buen palomar y un buen colombófilo que sepa entrenar. No puedes tener una cosa sin la otra. Mi secreto es tratar de ser perfecto en estas tres ideas; palomas, palomar y colombófilo.

WINKIE: ¿Qué es esencial en un palomar?

THONÉ: Ganar.

WINKIE:¿Cuáles crees que son las características imprescindibles para que una paloma llegue a ser campeona?

THONÉ: Que provenga de un buen linaje, es muy importante, el pedigrí.

WINKIE: ¿Con qué alimentas a tus palomas?

THONÉ: Sigo las instrucciones de Beduco (Beyers) y confío plenamente en ellos.

WINKIE: ¿Varías la alimentación durante las competiciones y entrenamientos?

THONÉ: Sí, adapto la comida a los diferentes momentos del año. Pedí, hace unos años, a la compañía que me crease un tipo de mixtura para poder dar a mis palomas y ésta se llama: Premium Thoné Olympic. Es una mezcla polivalente y versátil de cereales que asegura una absorción óptima mientras se proporciona el valor nutricional que las aves necesitan.  Todo el año doy esta misma mezcla. Sólo cuando es tiempo de muda, les doy a mis palomas una mezcla especial para estimular la muda, en tiempo de reproducción también les ofrezco una mezcla de proteínas para que tengan reservas, en época de carreras les doy más azúcar y cuando van a la larga distancia les doy más grasas para que tengan más energía. Pero la base de todo el año es el Premium Thoné Olympic.

WINKIE: ¿Sigues algún programa sanitario a lo largo del año en tu palomar?

THONÉ: Sí. Mi cuñado, el doctor Peeters es un reconocido veterinario y vive muy cerca. Mis palomas pasan controles regulares para ver que no tienen ningún tipo de enfermedad. Se le ponen las vacunas pertinentes y todo correcto.

WINKIE: ¿Con qué frecuencia acudes al veterinario?

THONÉ: Antes de la competición, antes de la cría, antes de la muda y durante la temporada, cuando veo que algo va mal con alguna de mis aves, acudo al veterinario.

WINKIE: ¿Qué requisitos debe tener una persona para poder triunfar como colombófilo?

THONÉ: Mucha dedicación y no abarcar más palomas de las que puede hacerse cargo. Es importante que te guste lo que haces.

WINKIE: A lo largo de tu trayectoria, ¿qué crees que ha cambiado en este deporte en los últimos años?

THONÉ: Con la globalización, todo el mundo tiene acceso a todo y ya no hay secretos. Hemos tenido que trabajar muy duro para llegar a donde estamos ahora, la gente de mi generación. Hemos tenido que ganar y demostrar que podemos hacerlo, para adquirir el respeto. Ahora existen colombófilos muy jóvenes y modernos, que consiguen una o dos victorias y saltan, enseguida a la fama a lo más alto, pero necesitas mantenerlo y tener constancia. A veces, la fama va muy rápida y en mi opinión eso no es bueno. Pero lo óptimo de esta globalización es que, por ejemplo, ahora en España, una paloma que lo está haciendo bien, es conocida muy rápidamente en el resto del mundo. Y esto es muy positivo.

Otra cosa importante a destacar es que, si no hay dinero de por medio, se hace difícil que el deporte sobreviva. En mi época se hacía por hobbie, como pasión, pero hoy día tenemos demasiadas distracciones y si no hay dinero, no hay tiempo para ello. Es por este motivo que los One Loft Race son el futuro en España, por ejemplo.

WINKIE: En cuanto a la colombofilia, ¿cuál es tu visión sobre el futuro de este deporte?

THONÉ: Sin dinero no habrá supervivencia del deporte. Mi trabajo ahora pasa por dar algo a cambio a este deporte. He sido y soy muy feliz haciendo lo que hago y ganándome la vida con las palomas y ahora quiero agradecerles a ellas y al deporte todo lo bueno que he recibido. ¿Y de qué forma? Pues contribuyendo a su expansión y promoción en todo el mundo. Creo que una de las medidas pasaría por, cada vez que un nuevo colombófilo se interese por el deporte darle huevos y palomas gratis para que pueda empezar, que no tenga que pagar grandes tasas por el club y cosas así. Ponérselo fácil en su comienzo. En algunos países como Rumanía, Polonia está subiendo el deporte mucho.

WINKIE: La afición por la colombofilia y la competición en España siempre ha estado muy arraigada, ¿qué noticias recibes sobre la colombofilia en España?

THONÉ: Estoy al día de lo que ocurre. Trato de mantenerme informado de lo que acontece en España y, sobre todo, cuando alguna de mis palomas compite en derbys. 

WINKIE: ¿Qué papel crees que One Loft Race juega como tipo de competición?

THONÉ: Los Derbys son un escaparate para atraer a personas aficionadas que quieren estar en contacto con el deporte. Es una manera de empezar en el mismo sin gastar mucho dinero. Puedes ver cómo tu paloma gana puntuaciones y cómo se va conociendo en varios lugares y no necesitas hacer una gran inversión y, además, puedes ganar dinero con ello.  Creo que son el tipo de competición que un país como España necesita. 

 

El colombófilo dando de comer a sus palomas.

Vista de una parte del palomar de Thoné en Bélgica. 

Thoné con uno de sus ejemplares del palomar de cría.