Entrevista con Leo Heremans

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El colombófilo, Leo Heremans, en su palomar en Bélgica.

1ª parte

WINKIE: ¿Dónde comienza tu afición por la colombofilia?

HEREMANS: Pues, realmente, fue un poco por casualidad. A mí me gustaba mucho la pesca y ese era uno de mis hobbies. Pero un día, en las escaleras de mi terraza, encontré una paloma con la pata rota que no podía volar. La acogí en casa, la curé y mis hijos quisieron quedársela. Fue así como empecé a cogerles cariño a estos animales. Mis hijos me dijeron que querían más “hermanos” para la paloma y allá que nos fuimos al mercado para adquirir varios ejemplares. 

Al principio tenía a un pequeño grupo de palomas en el sótano de mi casa y era más una distracción para mis hijos. Pero poco a poco empecé a cuidarlas y junto con el asesoramiento de algunos vecinos que sí que eran colombófilos, decidí probar a volar palomas y entrenarlas. 

Me gustó tanto la experiencia que lo he hecho por más de 30 años. Además, con el tema de la pesca, yo era y sigo siendo un gran aficionado, tenía mucha relación con los colombófilos de mi pueblo ya que les pedía los excrementos de las palomas para pescar.

 

WINKIE: ¿Cómo recuerdas tus principios en la colombofilia?

HEREMANS: Pues comencé con dos parejas de palomas. Una de ellas la adquirí en el mercado de Lier, un pueblo en la provincia de Amberes. La otra me la dio mi vecino, Louis Claes, quién me introdujo en el mundo de la colombofilia. Fue Claes el que fue por diferentes mercados adquiriendo buenos ejemplares para mí, para comenzar a competir.

 

WINKIE: ¿Has tenido algún colombófilo cómo referencia?

HEREMANS: Louis Claes, mi vecino. Él fue mi mentor, el que me enseñó este deporte.  En 1978 fue el año que comencé con esta aventura.

 

WINKIE: El linaje de tus palomas hace que tus crías sean muy valoradas, ¿cómo resumirías tu trayectoria hasta conseguir tener estas palomas campeonas?

HEREMANS: Siempre he tenido muy en cuenta los resultados en las competiciones. Para mí es un indicador muy importante. Partiendo de esto, he intentado reproducir utilizando palomas con muy buenos resultados en las carreras. De grandes corredores siempre derivan grandes palomas. Por ejemplo, si en una carrera compiten 1.000 aves, las que yo seleccionaré deben de estar dentro de las 100 primeras palomas durante diez carreras,  sino salen de mi palomar.

 

WINKIE: ¿Qué palomas son más abundantes en tu palomar de cría, las naturales de tu zona y línea de vuelo, las importadas de otras zonas o incluso del extranjero, o una mezcla de ambas?

HEREMANS: Las palomas de corta distancia o velocidad, lo máximo que vuelo son los 665 km.

 

WINKIE: ¿Cómo procedes a la hora de seleccionar a los reproductores?

HEREMANS: Las que obtienen mejores resultados en carreras durante los 3 o 4 últimos años, son las palomas que van a mi palomar de cría.  Es el criterio más importante para mí. Junto al palmarés, es importante el pedigrí, que tenga buenos antepasados con buenas carreras también. Y tomo la decisión final cuando cojo a la paloma en mi mano, la toco, la siento, veo su plumaje, sus músculos y su estructura.

 

WINKIE: Cuéntanos algo acerca de tus instalaciones.

HEREMANS: Mi loft está distribuido de una manera muy simple. Dispongo de un palomar específico sólo para los reproductores que son entre 60 y 80 parejas. La primera tanda de pichones es siempre para mí. Me los quedo en mi palomar. Cuando nacen las crías, después de 30 días, selecciono las mejores y, casi siempre, me desprendo de unos 20 pichones. La selección que hago es muy severa.  Los cojo en mi mano y puedo ver, de inmediato, que pichón va a ser buen corredor y cual no.  Cuando los pichones tienen 25 días, los separo de los padres  y los machos van con los machos y las hembras con las hembras.

Asimismo, dispongo de un palomar con los corredores, tanto yearlings como las palomas adultas y todos son machos. Yo no vuelo hembras, es demasiado trabajo y mi palomar es muy pequeño.

 

WINKIE: ¿Qué sistemas de entrenamiento y competición sueles emplear?

HEREMANS: Empiezo a las 8 de la mañana y entreno en sistema de viudez. Primero, les doy de comer. Después, los machos jóvenes son los primeros en volar durante una hora y media máximo. Seguidamente, es el turno de las hembras (sólo las entreno para que estén en forma para tener pichones pero no las vuelo en competiciones), el mismo tiempo y, por último, los macho adultos.

En época de competición empiezo, cada día, con distancias de 1 km y si vuelven a casa muy desorientados, pues los vuelvo a llevar a 1 km de distancia. Después 5 km, 12 km, 45 km y para continuar con el club en los 117 km, (la primera carrera con el club).

 

WINKIE: ¿Cuál es la modalidad de concurso que te ha reportado mayores premios?

HEREMANS: En la corta/media distancia.

 

WINKIE: ¿Te consideras un especialista en alguna distancia?

HEREMANS: Sí, en las carreras de velocidad.

 

WINKIE: ¿Empleas la consanguinidad o eres más partidario de cruces abiertos?

HEREMANS: Soy más partidario de cruces abiertos. No utilizo mucho la consanguinidad.

 

WINKIE: ¿En qué casos utilizas la consanguinidad?

HEREMANS: Sólo si tengo dos muy buenos corredores, con resultados espectaculares,  de la misma familia, entonces los cruzo para tener pichones que serán, casi un 95% de posibilidad, buenos reproductores. Nunca utilizo las aves que han nacido de consanguinidad para correr, sólo para reproducir.

 

WINKIE: ¿Tienes preferencia por alguna línea o líneas de palomas?

HEREMANS: Olimpiade y De Jan son mis reproductores, la línea original, mis 800 aves, todas, llevan sangre de ellos o de descendientes de ellos.  Además, suelo comprar palomas en las subastas públicas en mi país, basándome sobre todo en los resultados y en las cualidades del ave  que aprecio cuando la tengo en mis manos, pero no en la idea de que provienen de ésta u otra familia específica. Los mejores ejemplares que se vendían en Bélgica en los años 80, fui yo el que los fui adquiriendo. Iba de feria en feria, de subasta en subasta, conformando mi equipo corredor.

 

Leo Heremans sujetando una de sus palomas

Un ejemplar Heremans 

El colombófilo belga en su palomar de Vorselaar

El colombófilo Heremans firmando el diploma Winkie 

 

2ª parte:

WINKIE: ¿Qué metodología empleas en los pichones desde que nacen hasta que están preparados para competir?

HEREMANS: Cuando los pichones tienen 4 meses procedo a entrenarlos con el mismo sistema que el resto de aves. Una hora y media máximo, cada día, y empezando con distancias de 1 km, 5, 12, 45 y luego van con el club.

 

WINKIE: ¿Qué nivel de exigencia tienes para los yearlings? En términos de distancia, ¿qué lejos sueles llegar con ellos?

HEREMANS: Hasta los 220 km suelo llegar con ellos. Es el nivel de exigencia, aunque hay algunos de ellos que llegan más lejos incluso.  En el año 2006 me robaron 30 aves en catorce días y me puse muy triste, llegué incluso a perder 20 kilos. Así que decidí vender todas mis aves en 2007  y sólo me quedé con 1 pareja de reproductores y algunos jóvenes que los llevé a los palomares de algunos amigos colombófilos. Ellos podían quedarse con las palomas pero si yo lo necesitaba, podría traerme de nuevo a mi palomar, crías de estas aves. En 2008, volví a competir, ganando el As Paloma en la provincia de Amberes, en distancia de 400 a 600 km, con la paloma Dubble Aske.

 

WINKIE: ¿Hay algún secreto para convertirse en un campeón en este deporte?

HEREMANS: Buenas palomas es lo más importante y ser muy constante en los entrenamientos. Pero solo de las buenas palomas nacen buenos corredores. De cada 100 que reproduzco, sólo 10 son buenas. Hay que hacer una buena selección desde el principio.  Y hay que adaptar los entrenamientos al tipo de competición en la que corres, no es lo mismo entrenar a una paloma para carreras de velocidad que para la larga distancia.  Mis aves, tanto las jóvenes, los yearlings como las adultas deben estar preparadas para las competiciones.

Hay que disponer de un sistema muy específico. El primer fin de semana de abril empiezan los entrenamientos y, por ello, las emparejo en el sistema de viudez un mes antes, en marzo. Después de 10 días, ponen huevos que los vendo, separo a las hembras de los machos, y después empieza el primer entrenamiento, alrededor del palomar. Cuando lo hacen muy bien en el palomar, los lleva 1 km, 5, 12, 45 y luego con el club 117 km.

 

WINKIE: ¿Qué es esencial en un palomar?

HEREMANS: La limpieza y la salud de las aves.

 

WINKIE: ¿Cuáles crees que son las características imprescindibles para que una paloma llegue a ser campeona?

HEREMANS: Lo primero, las cualidades físicas de la misma. Por eso,  la importancia de coger el ave en la mano y observar su musculatura, los huesos de la parte inferior (en el trasero) tienen que estar juntos, sin que haya mucho especio entre ellos, el plumaje que sea suave, como la seda, la complexión de la misma. Todo esto tiene que ser, a primera vista, bueno.

 

WINKIE: ¿Con qué alimentas a tus palomas?

HEREMANS: En invierno, les doy una mixtura para la reproducción, en el verano les doy mixtura para competición.  Utilizo una marca local no muy cara que me ha funcionado todos estos años.

 

WINKIE: ¿Varías la alimentación durante las competiciones y entrenamientos?

HEREMANS: No, simplemente la cambio en época de reproducción.

 

WINKIE: ¿Sigues algún programa sanitario a lo largo del año en tu palomar?

HEREMANS: No, realmente no, simplemente observo mucho a mis palomas. Trato de tener el palomar bien limpio y el agua pura, que es lo único que necesita una paloma para sobrevivir. Trato de mantenerlo lo más parecido a la realidad, a cómo vivirían en libertad, en la propia naturaleza.

 

WINKIE: ¿Con qué frecuencia acudes al veterinario?

HEREMANS: No voy nunca al veterinario y vacuno a mis aves yo mismo. Tengo muy claro que sin una paloma tiene algo, la pongo en cuarentena durante 3 días y si no mejora, la saco del palomar.

 

WINKIE: ¿Qué requisitos debe tener una persona para poder triunfar como colombófilo?

HEREMANS: Debe ser una persona que le guste el trato con estos animales. Dedicación y constancia y, sobre todo, darle amor y tratarlas bien. Como si fueran el amor de tu vida, conocerlas bien.

 

WINKIE: A lo largo de tu trayectoria, ¿qué crees que ha cambiado en este deporte en los últimos años?

HEREMANS: Ahora está más profesionalizado pero sólo los grandes palomares sobrevivirán. Se compite por el honor. El dinero se hace vendiendo pichones y palomas. Si los grandes colombófilos no ponen dinero y no se apuesta, este deporte no seguirá.

 

WINKIE: En cuanto a la colombofilia, ¿cuál es tu visión sobre el futuro de este deporte?

HEREMANS: Cada vez se irá reduciendo el número de colombófilos sino hay dinero de por medio. Cuesta mucho mantener un palomar y si no te reporta nada, irá desapareciendo.  Y el sistema belga es un poco anticuado y tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Sólo las dos primeras aves con las que compites obtienen premio y esto debería cambiar.

 

WINKIE: La afición por la colombofilia y la competición en España siempre ha estado muy arraigada, ¿qué noticias recibes sobre la colombofilia en España?

HEREMANS: No muchas la verdad. Estoy muy centrado en las competiciones en Bélgica.

 

WINKIE: ¿Qué papel crees que One Loft Race juega como tipo de competición?

HEREMANS: En Bélgica, son competiciones que no son populares, pues lo que a nosotros nos gusta es competir con nuestros vecinos y compañeros, ya que somos muchos clubes. Hay muchos palomares, unos cerca de otros en mi país. Pero sí que es cierto que puede ser una opción muy interesante para países como España con dimensiones mayores y con una afición que está creciendo.