Entrevista con Monick Nys

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La colombófila belga, Monick Nys, en su palomar de Arendonk

En WINKIE hemos tenido el honor de poder charlar con una de las pocas colombófilas que existen. Se trata de la belga, Monick Nys, poseedora de la pura raza de palomas Janssen de Arendonk. Monick comenzó en este deporte desde bien pequeña de la mano de su padre y mentor. Es en el año 1997 cuando, tras el fallecimiento de su progenitor, toma las riendas del negocio y consigue situarse entre las primeras posiciones de los campeonatos belgas. El leitmotiv de su vida son sus palomas, a las que adora y trata como sus hijos. Es especialista en las hembras en sistema de viudez compitiendo en distancias que van desde los 500 km a los 900 km, en un día de vuelo. Sus aves estrella fueron De Stier y Elfpenner, de las que han surgido grandes corredores. Nos cuenta que ha sido "muy dificil" ganarse el respeto en un mundo liderado por hombres como es el de la colombofilia pero, hoy día, ha conseguido obtener un reconocimiento muy importante a nivel mundial, pues compradores de diferentes países la llaman para adquirir sus aves. Después de más de 30 años dedicados a las palomas, vendió, en 2012, todos sus ejemplares a China, quedándose sólo con 6 parejas de reproductores. 

1ª parte:

WINKIE: ¿Dónde comienza tu afición por la colombofilia?

MONICK: Mi afición comienza cuando yo era muy pequeña. Mi padre siempre ha tenido palomas. Era un colombófilo estupendo y  desde que tengo uso de razón, he estado vinculada a este deporte. Mi padre falleció en 1995 y fue desde ese momento cuando tomé las riendas del palomar. Para mí no fue nada nuevo ya que siempre le he ayudado, desde niña. Cuando tenía 12 años, mi padre me regaló 15 jóvenes, tenía que limpiarlos, que darles de comer y cuidarlos. Se posaban en mi hombro, comían de mi mano, era muy divertido, incluso los hice competir, pero bajo el nombre de mi padre, y gané.

WINKIE: ¿Cómo recuerdas tus principios en la colombofilia?

MONICK: Desde que era una niña, siempre esperaba en el jardín de mi casa a que las palomas llegasen. En aquellos años no existía ningún sistema electrónico para medir el tiempo de llegada tal y como ahora tenemos. Las palomas tenían una goma alrededor de la pata y había que tirarle y se instalaba en un pequeño cuenco dentro del reloj. Para ello, tenías que ser muy rápido porque cada segundo que perdías contaba. Mi padre observaba a las palomas desde la parte trasera del jardín. Entonces, el comenzaba a soplar con un silbato para llamar la atención de las mismas y yo ya estaba preparada para marcar los tiempos. De esta forma, los dos trabajábamos conjuntamente y, a pesar de estar a más de 100 metros de distancia, yo ya estaba preparada y sabía que las aves iban a empezar a entrar en el palomar.

Cuando mi padre falleció, me encontré sola con el palomar pero estaba tan acostumbrada a trabajar con mi padre que no supuso un problema. Tenía 27 años y, a pesar de todos los comentarios negativos que recibí por el hecho de ser mujer, gané. En 1996, fue mi primera vez con yearlings, porque mantuve 30 jóvenes de mi padre cuando el murió, el resto los vendí. Me quedé a De Stier, el padre de De Stier, una hija y otra ave, en total 4 palomas. En el 1996 compré Elfpenner a mi querido Cees Timmers. En 1996 fue la primera vez que tuve los yearlings y fui campeona del medio fondo en Arendonk. En 1997 los yearlings eran aves adultas y también gané con ellas. Unos años más tarde fui la campeona de todos los clubs  de Tournout, unos 23 clubs.

Y unos años más tarde competí en larga distancia, más de 500 km, y de un día. Es decir, que las palomas tienen que regresar en el mismo día de la suelta. También fui ganadora en este tipo de distancia. Es difícil conseguir que te tomen en serio en este mundo de hombre que es la colombofilia. Estaban muy celosos. Mi amigo Timmers, experto veterinario, me dijo una vez, cuando te odian y hablan mal de ti, no pasa nada, es mejor que hablen de uno aunque sea mal, a que no hablen y así todo el mundo te conocerá. Mi padre obtuvo en primer premio en el Nacional de Larga Distancia (La Suterraine) con un familiar de Elfpenner y fue esta ave la que el señor Timmers reprodujo. Los hombres pensaban que yo no iba a ser capaz de hacerlo y mira si lo hice y muy orgullosa estoy.

 

WINKIE: ¿Cuál es tu conexión con la familia Janssen?

MONICK: Mi conexión es que mi linaje de palomas es pura de Janssen de Arendonk. Pero no de los hermanos Janssen, sino del padre. Se trata de un linaje, increíblemente, fuerte que provee grandes aves voladoras.  Mi padre obtuvo palomas Janssen del señor Timmers, un reputado veterinario que era un genio con la consanguinidad. Era experto en genética de las palomas y fue mi amigo y mentor durante muchos años. Timmers compró varias palomas Janssen en los años 50, cuando el padre de los hermanos Janssen estaba vivo y era el que los reproducía. Para Timmers era clara evidencia que el criador que hacía de la raza Janssen un linaje espectacular era el padre Janssen, no sus hijos que, posteriormente, continuaron con el negocio. Y Timmers me los dio a mí. Y me transmitió el secreto para una buena consanguinidad sin problemas. Las palomas Janssen son geniales para larga distancia. Fue una pena para los Janssen porque cuando el padre murió, sus hijos no sabían cómo reproducir la misma sangre, no como el padre. El señor Timmers fue un hombre muy especial. El reprodujo entre 20 y 30 palomas que consiguieron el 1er Nacional.  En 1979 ganamos el 1er Nacional La Suterraine y 4 semanas antes, una hermana de nuestra ave, ganó el 1er Nacional en Argenton. Algo increíble.

WINKIE: ¿Has tenido algún colombófilo cómo referencia?

MONICK: Sin duda, mi padre.

WINKIE: El linaje de tus palomas hace que tus crías sean muy valoradas, ¿cómo resumirías tu trayectoria hasta conseguir tener estas palomas campeonas?

MONICK: El linaje debe de ser puro y fuerte. Ese es nuestro principio, lo que mi padre me enseñó.  Sólo de un linaje de pura sangre puedes avanzar. Cuando una paloma posee muchos tipos de sangre de diferentes linajes llegará un momento en el que no se podrán reproducir más aves. La calidad de las plumas y los músculos del animal es algo muy importante también y mi padre siempre me enseñó a fijarme bien en estos detalles. El cuerpo del ave y las plumas deben ser lo suficientemente buenos para poder resistir el vuelo y deben ayudar a la paloma a poder volar un día entero y regresar a casa sin la sensación de estar agotadas.

WINKIE: ¿Qué palomas son más abundantes en tu palomar de cría, las naturales de tu zona y línea de vuelo, las importadas de otras zonas o incluso del extranjero, o una mezcla de ambas?

MONICK: Nosotros hemos criado siempre palomas Janssen. Antiguamente, poseíamos la colonia más grande de estas aves. Nunca las cruzamos con ningún otro tipo de sangre. En 2012 vendí todas mis palomas a China y sólo me he quedado con 6 aves, descendientes de esas Janssen. Hoy día sigo reproduciendo para vender a China pero unos 40 al año.

WINKIE: ¿Cómo procedes a la hora de seleccionar a los reproductores?

MONICK: Eso no es tarea difícil porque todas mis palomas son de pura raza Janssen. No hago ningún tipo de cruce, son todos de la misma familia y ese ha sido el éxito de mi palomar, mantener la sangre intacta en cada una de mis aves. La paloma tiene que tener forma de pera y las plumas sedosas. Son dos características en las que me fijo mucho. 

WINKIE: Cuéntanos algo acerca de tus instalaciones.

MONICK: Mi palomar es muy amplio y con mucha ventilación. Los nidales son muy espaciosos por tanto las palomas tienen mucho espacio para moverse. Pero, lo que más resaltaría es que mi palomar es sano. Hay mucho oxígeno dentro, muy ventilado, es por ello que el techo es muy amplio y juega un papel bien importante. La ventilación está colocada en la parte superior del palomar, en el techo y cubierta por una reja, por tanto el aire entra directamente en los casilleros de las palomas. De este modo siempre hay aire fresco dentro del palomar sin que las aves puedan salirse.  

WINKIE: ¿Qué sistemas de entrenamiento y competición sueles emplear?

MONICK: Cuando los pichones tienen 3 meses los entreno todos los días,  primero 5 km, 10, 15, 23, 50, 70, 80 y entonces van con el club 240 km. Después, empiezo con vuelos de 500 km. Si las palomas están en buena forma y bien entrenadas, pueden, perfectamente, ir de los 140 km a los 500 km.Lo más importante para mí es trabajar la orientación. Cuando voy con el coche a entrenarlos, por ejemplo 5 km, siempre los dejo unos 15 minutos en la cesta en el suelo, para darles tiempo, antes de liberarlos, a centrarse y saber dónde están. De este modo, cuando los liberas de la cesta y ya están orientados, vuelan rápido a casa. Hay que enseñarlos a volar a casa directamente, sin perder tiempo. 

WINKIE: ¿Cuál es la modalidad de concurso que te ha reportado mayores premios?

MONICK: Las mejores palomas compiten en distancias de entre 500 y 700 km. Este tipo de competiciones son las más espectaculares en mi país. Es el fondo/ medio fondo.

WINKIE: ¿Te consideras una especialista en alguna distancia?

MONICK: Sí. Mi especialidad son las hembras en sistema de viudez compitiendo en distancias que van desde los 500 km a los 900 km. Son vuelos de un día de duración. Es decir, que las palomas tienen que volver a casa el mismo día de la suelta. He ganado en un 90% de veces este tipo de competición. En Bélgica, una de cada 3 palomas que se llevan a competir, ganan un premio. Por ejemplo, si hay 900 palomas compitiendo en una carrera, existen 300 premios en el club para repartir.

WINKIE: ¿Empleas la consanguinidad o eres más partidaria de cruces abiertos?

MONICK: Nunca he cruzado mis palomas hasta ahora, que con Javier Peral, he hecho algunos cruces. Tengo una raza pura Janssen. Una raza pura puede ser cruzada siempre con cualquier paloma y  vamos a obtener un buen resultado de la mezcla.

WINKIE: ¿Tienes preferencia por alguna línea o líneas de palomas?

MONICK: Las Janssen, por supuesto, considero que es una raza fuerte y espectacular. Tengo la antigua y pura raza de estas palomas de los tiempos del padre de los hermanos Janssen. Porque el padre Janssen fue el auténtico criador y entrenador, sus hijos siguieron con las palomas pero no lo hacían igual.

WINKIE: ¿En qué casos utilizas la consanguinidad?

MONICK: Siempre. Para mantener mi raza. Hago la siguiente relación: hermano por hermana, padre con hija y madre con hijo.  Es muy importante que los aparees de la manera correcta y no es al libre albedrío. Si pones juntos a la pareja incorrecta tendrás pichones no válidos. Hay un secreto que el señor Timmers, gran amigo de nuestra familia y el que me consiguió las palomas Janssen, me explicó una vez, y como secreto no te lo puedo contar.

WINKIE: ¿Qué metodología empleas en los pichones desde que nacen hasta que están preparados para competir?

MONICK: Exijo mucho a mis pichones. Disciplina y mucha mano dura es lo que utilizo. Tienen que saber que yo soy la jefa y tienen que respetarme y escucharme. Entrenan cada día, por la mañana, 1 hora y desde el momento que se posan en el techo del palomar, tienen que entrar en el mismo. La paloma que se queda fuera por mucho tiempo y no entra en el palomar a tiempo, se queda sin comida ese día. Así sabrá que la próxima vez que yo toco el silbato es momento de regresar a casa. Si no eres severa con ellos y les permites que vuelen alrededor del palomar y que no entren cuando tú se lo indicas, luego no regresarán a tiempo el fin de semana cuando se vayan a competir.

WINKIE: ¿Qué nivel de exigencia tienes para los yearlings? En términos de distancia, ¿qué lejos sueles llegar con ellos?

MONICK: Con los yearlings he sido campeona todos los años y también he obtenido el As Paloma en los vuelos de un día cada año. Una paloma joven primero tiene que aprender lo básico en el palomar, la orientación de la que hablaba, el regresar cada vez que toco el silbato para que me escuchen y siempre vuelen directas al palomar. Desde que se convierten en yearlings deben ganar suficientes carreras aquí. Una paloma que gana solo el 50% de las carreras, sale del palomar. Si las aves están en buena forma, tienen que terminar las carreras de 500 km cada semana y el programa completo del año. Cada semana deben ir a un vuelo de larga distancia, siempre y cuando regresen a casa y no estén cansadas. Es importante que al regresar no pierdan parte de su musculatura y que no estén agotadas. Una vez cumplen con estos criterios, pueden hacerlo todo, incluso los yearlings.

 

  

Monick Nys en su palomar de Arendonk, Bélgica.  

 

Nys con una de sus palomas reproductoras de la raza Janssen.

    

La colombófila firmando el diploma Winkie. 

 

2ª parte:

WINKIE: ¿Hay algún secreto para convertirse en un campeón en este deporte?

MONICK: Mantener a las palomas sanas y asegurarte de que están en  buena forma. De este modo, pueden hacer y competir en lo que quieras, siempre y cuando la reproducción de las mismas sea lo suficientemente resistente y fuerte. Y, por supuesto, mi secreto en cuanto a aparearlas para tener aves en muy buenas condiciones y de pura raza.

WINKIE: ¿Qué es esencial en un palomar?

MONICK: Una muy buena calidad de aves. Palomas fuertes y resistentes.

WINKIE: ¿Cuáles crees que son las características imprescindibles para que una paloma llegue a ser campeona?

MONICK: Que provenga de una buena línea, pura, que posea un plumaje limpio, sedoso, que el agua de la lluvia resbale y no la haga empaparse y ser más pesada. Una buena estructura muscular y con un gran sentido de la orientación. Esto lo trabajo mucho con ellas, las enseño a orientarse con un entrenamiento muy severo.

WINKIE: ¿Con qué alimentas a tus palomas?

MONICK: Preparo mi propia mezcla de semillas.  Se trata de lo siguiente: 5 kilos de mixtura base, 1 kilo de maíz, 200 gramos de pulpa con semillas de kemp y 300 gramos de mantequilla de cacahuetes. Machaco estos granos en un cubo con yogurt, enriquecido con lactobacilo para que tengan una buena digestión  y mantengan los intestinos sanos. Cada grano debe estar bien empapado de yogurt. La mezcla la remuevo bien  hasta que se quede en una masa uniforme. Sobre esta pasta, agrego 4 cucharadas soperas de levadura de cerveza y 1 cucharada de vitamineral. Lo último que añado es 1 kg de P40.

WINKIE: ¿Varías la alimentación durante las competiciones y entrenamientos?

MONICK: Sí que la cambio. Cada semana doy a mis palomas la siguiente mezcla; cuando regresan a casa de un vuelo, lo primero que les doy es una mixtura de semillas muy light. La hago con 2.5 kg de mixtura de dieta, 1 kg de mixtura de vuelo, yogurt, 2 cucharadas de levadura de cerveza y 1 kg de P40.

El mismo día, 3 horas después de la carrera, obtienen esta mezcla lo que las ayuda a recuperarse de manera muy rápida. Hay que tener en cuenta que las aves deben están recuperadas para competir a la semana siguiente como mínimo unos 500 km.

Para las competiciones de corta distancia  solo se les debe dar a las palomas mixtura muy light en día del vuelo. La comida más pesada se le ofrece sólo el día de después de la carrera.

WINKIE: ¿Sigues algún programa sanitario a lo largo del año en tu palomar?

MONICK: Cada mañana y cada tarde, mientras las palomas están 1 hora entrenando, yo me dedico a limpiar el palomar. Durante la temporada de competición, las palomas obtiene 2 veces agua limpia, especialmente si les introduzco vitaminas u otro líquido. Es por ello que los bebederos se limpian cada vez que se les da agua. Esto es muy importante, especialmente cuando las temperaturas son altas, ya que los productos añadidos tipo vitaminas pueden fermentar dentro del bebedero.

WINKIE: ¿Con qué frecuencia acudes al veterinario?

MONICK: 1 vez al año los llevo para la tricomonasis. También hago chequeos en las heces cada 3 días para ver si todo va correctamente.

WINKIE: ¿Qué requisitos debe tener una persona para poder triunfar como colombófilo?

MONICK: Disciplina y perseverancia.

WINKIE: Cómo mujer, en este mundo mayoritariamente de hombres, ¿cómo te has sentido?

MONICK: Fue muy difícil. La primera vez que fui a los clubs, después de la muerte de mi padre, me miraban muy celosos. Pensaban que no sería capaz de ganar nada y lo gané todo justo al año siguiente. Pasó algo muy especial en 2005 y, en 2007, lo hice de nuevo. Y es que competía con 4 aves adultas y gané la primera, la segunda y la tercera posición. Y fuí la 2, 7 y 10 posición  de toda la provincia de Amberes.

Además, cada semana competía con 12 hembras en larga distancia y 11 de ellas cada semana obtenían premio.  Asimismo,  7 de los 8 yearlings con los que competía también regresaban a casa premiados. Los dejé a todos con la boca abierta y me gané el respeto. Pero fue un periodo muy duro porque no me tomaban en serio, pensaban que era la niña mimada de papá y que sólo mi padre era el competidor. Pero se equivocaron, incluso mi amigo Timmers me dijo que era mejor que hablasen de mí, aunque fuera mal, porque esto suponía que estaba en boca de todos y me iba haciendo un nombre.

WINKIE: A lo largo de tu trayectoria, ¿crees que ha cambiado este deporte en los últimos años?

MONICK: Sí. Y desgraciadamente a peor. Ahora hay muchos menos entusiastas de este deporte. En el pasado, en la época de mi padre, todo el mundo tenía palomas y competía con ellas, era la actividad del fin de semana. La gente se organizaba en los clubs y pasaban mucho tiempo dedicándolo a esta actividad. Hoy día hay muchas más opciones para pasar el tiempo libre, con Internet y todo tipo de deportes, el abanico de hobbies es mayor, por tanto el número se reduce y la gente joven está menos interesada en las palomas, pues porque exigen mucha dedicación y dinero. Necesitas tener un palomar, unas aves y ser muy constante. Hoy día la gente que no le viene por tradición familiar, es difícil que se interese por la colombofilia.

WINKIE: En cuanto a la colombofilia, ¿cuál es tu visión sobre el futuro de este deporte?

MONICK: Creo que el deporte como tal continuará en el tiempo pero no como se hace en Bélgica. De manera individual, criando y entrenando en el propio palomar, va a tender a desaparecer. Sin embargo, creo que el futuro de la actividad está en los One Loft Race, los derbys.

WINKIE: La afición por la colombofilia y la competición en España siempre ha estado muy arraigada, ¿qué noticias recibes sobre la colombofilia en España?

MONICK: Pues estoy al tanto de que los derbys son competiciones más y más populares. Yo misma estuve el año pasado en el Derby Costa del Sol y fue estupendo. Este tipo de carreras juegan un papel fundamental para mantener el deporte vivo en España. El progreso se ve, claramente, y las noticias son cada vez más numerosas.

WINKIE: ¿Qué papel crees que One Loft Race juega como tipo de competición?

MONICK: Un papel muy importante en cuanto al desarrollo del deporte en España. Se está convirtiendo en algo más  y más popular y enganchando a más aficionados. Es una manera de hacerlo sencillo, puedes participar pero no necesitas estar todo el año cuidando de tus aves e invirtiendo mucho dinero en un palomar y demás. 

 

Monick Nys en su palomar


Uno de los ejemplares Janssen de Nys

La colombófila enseñándonos sus palomas