Entrevista con Roger Wijnands

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Harry ( izquierda) y Roger Wijnands en su palomar en Maastricht

1ª parte: 

 

Laura G. Orenes

La familia Wijnands han ganado, en el deporte de las palomas, todo lo que se puede ganar. Me los imaginaba un tanto endiosados por el hecho de que me encontraba ante unos famosísimos colombófilos conocidos en el mundo entero, pero mucho más lejos de la realidad, me sorprendió la sencillez y naturalidad con la que me recibieron para nuestra entrevista, en exclusiva, con WINKIE. Me impresionó la simpatía que irradian tanto Roger, como Harry (con más de 90 años) a la hora de tratar a una extraña, porque, al final, eso es lo que yo era.

Nuestro encuentro tuvo lugar un caluroso domingo de abril, sobre el mediodía, en su casa, en la ciudad de Maastricht, casi haciendo frontera con Bélgica.  Fue el mismo Harry, casi con 90 años de edad, el que me abrió la puerta de su hogar para dejarme entrar en un mundo maravilloso dónde las palomas y todo lo referente a ellas, fue el hilo conductor.

Con sus palomares situados en el desván, (algo que me llamó mucho la atención) me recibieron con los brazos abiertos, explicando, con gran pasión, este deporte que tanto les gusta, especialmente al hijo, Roger. Un pastelero de profesión que lo que más le gusta en este mundo es volar sus palomas. No lo hace por dinero, ni ve la colombofilia como una manera de enriquecerse, pues, el sigue con su trabajo, además de compaginarlo con su vocación, la colombofilia.  

 

WINKIE: ¿Dónde comienza tu afición por la colombofilia?

ROGER: Mis padres han sido ganaderos toda la vida y, por tanto, he estado en contacto con animales desde mi niñez. Mi padre era aficionado a tener palomas y criarlas, al igual que vacas, cerdos, conejos… pero no es que fuera su cosa favorita en la vida. Desde que yo tenía 5 años, tenía una disposición especial para las palomas, pero no fue hasta que cumplí 10 años cuando mi padre me construyó el primer palomar.

WINKIE: ¿Cómo recuerdas tus principios en la colombofilia?

ROGER: Mi comienzo lo recuerdo de una manera muy entrañable. Me pasaba horas y horas limpiando y cuidando de mis palomas, las entrenaba con una bici y las ponía en la parte de detrás en la cesta y las volaba.

Todo comenzó a principios de los 70 cuando conseguimos algunos logros en la media distancia y, poco a poco, vimos cómo podíamos prepararnos para la larga distancia. En aquel entonces competíamos con aves de los campeones de Maastricht como Poismans y los hermanos Kusters. Desde el año 1975 ya empezamos a meternos un poco más en la larga distancia y desde los 80 la distancia extrema fue una realidad.

Los primeros éxitos no tardaron mucho en llegar porque en el año 1981 ya ganamos en St. Vincent y después de aquello, los logros se han ido sucediendo cada año hasta día de hoy.

El gran avance nos llegó con la paloma ganadora de Pau de los hermanos Kuypers, del hermano de ésta, nuestra querida Blauwe Vanoppen, quien resultó ser un criador espectacular. Asimismo, otra paloma superior, es Little Jo de Jo Gilissen de Cadier y Keer.

 

WINKIE: ¿Has tenido algún colombófilo cómo referencia?

ROGER: Mi padre no es que fuese mi referente porque, realmente, fui yo el que empujó a mi padre a que compitiésemos de una manera profesional. Así que, podríamos decir que ha sido a la inversa, yo soy el “referente” de mi padre, yo lo traje a este terreno de la colombofilia.

 

WINKIE: El linaje de tus palomas hace que tus crías sean muy valoradas, ¿cómo resumirías tu trayectoria hasta conseguir tener estas palomas campeonas?

ROGER: Todo empezó con la adquisición de mi paloma más preciada, la Blauwe Vanoppen. Proveniente de las líneas Kuypers – Vanderwegen, esta ave es un referente en nuestro palomar, no por ser un gran corredor sino por ser un fantástico reproductor. Entre sus descendientes están: Gimondi, Vale 099, Olano, Coppi, De Soustons, De Perpignan, Ballerini o Poulidor, entre otros, todos ellos con fantásticos palmareses. Si tienes buenas palomas de base y sólo aquellas con buenos resultados les permites quedarse en tu palomar, se consigue ganar carreras. Hay que ser muy selectivo a la hora de mantener ejemplares para el cuadro reproductor.  

 

WINKIE: ¿Qué palomas son más abundantes en tu palomar de cría, las naturales de tu zona y línea de vuelo, las importadas de otras zonas o incluso del extranjero, o una mezcla de ambas?

ROGER: Las de mi línea, que básicamente se basa en el Blauwe Vanoppen, como ejemplar de referencia. Utilizo mi linaje y busco, por la zona, palomas espectaculares para la reproducción basándome siempre en los resultados.

 

WINKIE: ¿Cómo procedes a la hora de seleccionar a los reproductores?

ROGER: Cada año nos comprometemos a meter las mejores palomas en el palomar de reproducción y sólo aquellas que de verdad valen tienen la oportunidad de quedarse, sólo así se consiguen grandes corredores, aquellos que provienen de resultados espectaculares. Hacemos la selección siempre en base a los resultados. Nosotros lo decimos así: buenas palomas, basadas en buenos resultados para una buena reproducción. Después de esto, volarlos y seleccionar sólo los más fuertes. Cuando mis reproductores están cuatro años en el palomar de cría y no dan buenos pichones, automáticamente los elimino.

Los corredores pueden estar activos 4 o 5 años y, cuando están en su máximo esplendor,  antes de que comiencen a decaer, es importante seleccionar los que se van al equipo de reproductores.  Mi querido Blauwe Vanoppen estuvo criando hasta sus 18 años de edad y murió con 23 años en el 2002. Lo enterré junto a Gimondi y una nieta detrás de mi granja.

 

WINKIE: Cuéntanos algo acerca de tus instalaciones.

ROGER: Como puedes ver, nuestros palomares están situados en el desván de nuestra granja. Esa es una característica típica que a todo el mundo le llama la atención cuando vienen. Son sencillos y con buena ventilación, que es lo más importante para la salud de las aves.  

Cada año, los reproductores se emparejan a finales de enero y los corredores a mediados de marzo. Todo, en este palomar, gira en torno a los 7 vuelos internacionales, aquí, en nuestra casa, las palomas tienen que ser superiores. Cada año las vacunamos contra la viruela y el paramixo evitando así problemas.

Asimismo, dejamos salir a las aves todo el invierno e, incluso, les permitimos sentarse afuera durante 2 o 3 horas, excepto cuando hace mal tiempo que las mantenemos dentro del palomar. Para mí es fundamental que una paloma se sienta, realmente, como en casa. Debe estar feliz lo que le ayuda a tener una motivación más alta para regresar pronto al hogar.

 

WINKIE:  ¿Qué sistemas de entrenamiento y competición sueles emplear?

ROGER: Sistema de viudez. Dispongo de 25 pares de criadores que deben proporcionar nuevos corredores, 30 palomas viejas y 10 palomas anidadoras en las carreras internacionales. Antes de comenzar las carreras de larga distancia, las aves han sido 6 veces encestadas con 2 carreras de más de 500 km, si obtienen buenos resultados, podemos enviarlas a las siguientes competiciones. Los entrenamientos los hago con el club, las envío allí y entrenan con el club.

 

WINKIE: ¿Cuál es la modalidad de concurso que te ha reportado mayores premios?

ROGER: La larga distancia y la extrema larga distancia.

 

WINKIE: ¿Te consideras un especialista en alguna distancia?

ROGER: Somos especialistas en esta disciplina, la larga distancia, y estamos muy focalizados en los 7 internacionales.

 

WINKIE: ¿Empleas la consanguinidad o eres más partidario de cruces abiertos?

ROGER: Empleo consanguinidad para mantener mi línea, pero también soy partidario de los cruces abiertos para conseguir las mejores palomas. Siempre decimos que hay que tener buena materia prima, buenas palomas reproductoras, con una buena cría que produzcan buenos resultados y en base a éstos, seleccionar las que se quedan en casa.

 

WINKIE: ¿En qué casos utilizas la consanguinidad?

ROGER: Para mantener mi linaje.

 

WINKIE: ¿Tienes preferencia por alguna línea o líneas de palomas?

ROGER: La mía propia de Vanoppen.

 

( 2ª parte próximamente...)